30 octubre 2008

Vidas robadas: una ficción que instaló en la sociedad un tema tan cruel como real 

Ayer finalizó la tira de Telefé que puso sobre el tapete, una problemática difícil de abordar y durante mucho tiempo silenciada. Con un elenco comprometido,se puso de manifiesto como actúan las organizaciones y la complicidad del poder político, judicial y policial movidos por un negocio que se ha convertido en el segundo en importancia mundial tras el tráfico de drogas.
En un teatro ópera abarrotado de personas que reunían sentimientos hacia los actores y deseos que rozan lo frívolo de poder acercarse, y la conciencia deuna problemática que necesita de nuestro compromiso como sociedad, llegó a su fin la novela protagonizada por Facundo Arana, Soledad Silveira, Mónica Antonópulosy Sofía Ellot. Fue un final, al igual que en la totalidad de la historia, cargado de emoción e intriga, donde hasta último momento, invadía la angustia por la muerte de Bautista Amaya (Facundo arana), quién ayudó a rescatar muchas chicas de los prostíbulos.
Muchos personajes ficticios quedaron en el camino, sólo para mencionar algunos: Mateo, Inés, Juan... y me pregunto, en esta lucha desigual entre poderosos que manejan un negocio de millones de dólares con total connivencia de la justicia, la policía y la política, personificada por algunos exponentes nefastos,¿cuántas personas reales habrán quedado en el camino? Por querer denunciar y rescatar a esas personas a las que se violan sus derechos humanos más elementales:elegir, ser libres, no recibir malos tratos.
Un elenco sumamente comprometido encarnó la novela, basada en una historia dolorosamente real, la de Marita Verón y Susana Trimarco. Marita fue secuestrada el 3 de Abril de 2002 y desde ese momento, su mamá, Susana, la busca incansablemente. No teme amenazas de aquellos que no entienden su amor de madre ybuscan amedrentarla y no sólo se ocupa de su hija, sino que ya ha rescatado 289 víctimas de este flagelo. Este año, abrió sus puertas en la fundación Maríade los Angeles, un hogar que brinda apoyo a las víctimas mediante un equipo interdisciplinario y un lugar donde alojarse y estar contenidas. Susana también se ocupa de su nieta Micaela, la hija de Marita,que a muy corta edad tuvo que entender lo inentendible, que pueda haber en el mundo tanta maldad como para someter a otro ser humano, que lamentablemente para ella, fue su mamá.
En la investigación de la búsqueda de Marita, se comprometió el ministro de Justicia y derechos humanos, Aníbal Fernández, quien trabaja codo a codo conSusana e impulsaron, también con la colaboración del elenco de Vidas Robadas, la sanción de la ley 26364 sobre trata de personas. Trimarco considera que las penas previstas son demasiado benevolentes, pero gracias a esta ley, ahora la trata es un delito. Ella está preparada para cualquier situación, perosegún informaciones que le van brindando, Marita estaría viva y la tendrían escondida en Chilecito (La Rioja).
Soledad Silveira, que representó el personaje de Rosario Soler, madre de Juliana Miguez (Agustina Ellot), se puso en la piel de Susana y se comprometió además a seguir apoyandola en su búsqueda. Este compromiso, fue manifestado también por todo el elenco que se ganó el corazón del público. Facundo Arana, expresó su alegría por haber podido instalar un tema tan complejo en la opinión pública y pidió que se denuncie si se conoce alguna información sobre personas víctimas de trata.
Cabe esperar que este furor de la temática en los medios de comunicación y en la sociedad toda, producto de una ficción que llegó a mostrarnos un tema que lamentablemente está muy lejos de serlo, continúe siendo motivo de conversación, algo para estar alerta y dejar de mirar para otro lado, porque nadie merece sufrir torturas, humillaciones, dolor físico y moral y estas personas, como bien señalara Jorge Marrale, son nuestros desaparecidos delpresente y es responsabilidad de todos que aparezcan. Sólo así, con el compromiso de todos, quizás pueda volverse real la escena del último capítulo, dondeRosario y Juliana se abrazan, entre Susana y Marita y entre tantas y tantas Susanas que quizás no tienen la fortaleza y la llegada como para visibilizarse,y sus hijas.
Cabe cuestionarnos, la sociedad toda y los legisladores, sobre todo, quienes tienen una responsabilidad con la gente que los eligió, ¿Por qué tuvo que llegar una ficción, que sólo mostró una parte del calbario que viven las personas víctimas de trata, para hacer visible esta problemática y sancionar una ley? Será acaso qué estamos tan habituados a ver la superficie de las cosas que no vemos lo realmente profundo que ocurre a nuestro alrededor?Confiemos en que esto cambie y aprendamos que no sólo lo que vimos en la novela es una ficción, sino que realmente ocurre y supera con creces lo que vimos en ella. Sólo para contrarrestar tanta maldad, cabe unirnos y comprometernos, como manifestaran los actores de Vidas Robadas, para luchar para si no erradicar,al menos reducir este flagelo que nos atraviesa como sociedad hiriéndonos en lo más profundo de nuestra esencia.

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